La batata, también llamada boniato, camote o papa dulce, es una raíz alimentaria originaria de América, de sabor dulce y de grandes propiedades antioxidantes.

 

Las hay blancas, moradas, anaranjadas y coloradas. Por dentro pueden ser de piel blanca, anaranjada y colorada, todas muy dulces y nutritivas. Se conservan fácilmente fuera de la heladera, si viene con un poco de tierra (lavarlas antes de consumirlas), mejor para su conservación. También, si la envolvemos en papel de diario, perdura su conservación.

 

Se utiliza en forma industrializada en dulces, batata en almíbar, glaseadas, etc. A la hora de cocinar, las batatas pueden ser dulces o saladas. Son un alimento versátil. Pueden hornearse o hervirse enteras, hacerlas al vapor, salteadas en rodajas o  a la parrilla. Es una excelente  guarnición para carne, pollo o pescado (la grasa de estos alimentos le ayudará a tu cuerpo a absorber más de beta-caroteno de la verdura).

 

Entre sus propiedades, podemos contar: es una fuente importante de betacaroteno (el precursor de la vitamina A), alto contenido en  fibras suaves y cortas, lo que genera que llegue al estómago como una papilla suave, fácil de asimilar, incluso por personas con enfermedades intestinales o con úlceras. Además, su alto contenido en flavonoides regularizan los procesos circulatorios.

 

¡Probemos las batatas en sus diferentes formas!