Con temperaturas bajas, nuestros cuerpos comienzan a demandar una mayor ingesta de calorías y vitaminas para protegernos. Por tal,  guisos, pastas o comidas al horno se convierten en menú del día.  En tales comidas, nunca han de faltar verduras u hortalizas.

 

Y si de hortalizas con vitaminas se trata, encontramos en la papa una gran aliada.

 

Una papa mediana, de aproximadamente 180 gramos, posee una media de 10mg de Vitamina C, que sería el equivalente a 1/8 de la necesidad de un adulto. No obstante, las papas chicas contienen el doble de Vitamina C, lo que sería 1/4 de lo que necesitamos.

 

Además, contienen una cantidad significativa de potasio que es esencial para la transmisión de los impulsos nerviosos y las funciones musculares.

 

Por último, la papa también proporciona almidón y fibras, dos elementos aliados para la digestión y para evitar problemas de colesterol, sin menospreciar su contenido en proteínas, magnesio, zinc, fósforo, hierro y antioxidantes (fitoquímicos) que retrasan el envejecimiento celular.

 

Así, aunque muchas veces se ha dejado de lado esta verdura por considerarse de alto contenido calórico, conocemos ahora la cantidad de vitaminas y beneficios que nos provee. Además, el 82% de su contenido es agua, por lo que si no se la mezcla con ninguna harina o aceite, ¡es una de las verduras más ricas y saludables!