Tanto en temporada otoño-invierno como primavera y algunos días del verano, la mandarina nos acompaña con su cítrico sabor y sus beneficiosos componentes.

 

En otoño, cuando buscamos un plus de hidratación después de una jornada calurosa o tras una rutina de ejercicios, consumimos mandarinas. En invierno, cuando el cuerpo nos pide Vitamina C, ingerimos con esta fruta una gran fuente de resistencia para nuestro organismo.

 

Además, son fáciles de pelar, nos conquistan con el primer bocado y podemos trasladarla y consumirla en cualquier lado, sin necesidad de utensilios.

 

Consumir una mandarina por día nos provee ricas cantidades de Vitamina C, Minerales y Antioxidantes para el cuerpo. También ayuda a metabolizar mejor las grasas y triglicéridos depositados en el hígado, ya que contiene pectina, una fibra soluble que contribuye a reducir de 40 a 32% los niveles de colesterol malo en la sangre.

Beneficios de la Mandarina 2